Saturday, March 13, 2021

Todo Sobre TPS y DED para Venezolanos.


 El 8 de Marzo, 2021, el Presidente Biden anunció TPS y DED para Venezolanos que muestran ciertos requisitos. Hemos juntado la información importante para usted!

Por cual debo aplicar?

No es necesario aplicar por ambas programas. Ambas programas proveen la oportunidad de un permiso de trabajo y protegen en contra de deportación. Si necesita más información, por favor de consultar con un abogado.

Que hago si no se como empezar o qué hacer?

Hable con un abogado(a) para asesorar su situación.


Estatus de Protección Temporal (“TPS”)

El periodo para registración de TPS empieza el 9 de Marzo 2021 y durará 180 días (5 de Septiembre 2021).

Información y formas necesarias para aplicar para TPS

Para registrarse para TPS, debe someter las formas apropiadas y evidencia requerida. Son las siguientes:

Forma I-821;

Forma I-765;

Evidencia de residencia continua en los E.E.U.U., desde Marzo 8, 2021; y

Evidencia de presencia física en los E.E.U.U. desde Marzo 9, 2021.

Además, aunque la forma I-821 es requerida para obtener TPS. El permiso de trabajo es opcional, y puede ser sometida junto con la aplicación de TPS o después. Asegúrese de revisar el costo de su aplicación antes de mandarla.


Que son los beneficios de TPS?

1. Previene una deportación de E.E.U.U.

2. Autorización para trabajar

3. Autorización con discreción para viajar (Nota: Viajando con TPS no cambia el estatus de entrada como a otras categorias de estatus legal)

¿Puede llevar TPS a la Residencia?

Una persona con TPS no puede directamente obtener una tarjeta para residencia. Incluso, hace unos años, una persona con TPS podía viajar con Documento de Viaje de USCIS y al regresar, cambiar el estatus de entrada. Ese cambio permite que ciertas personas pudieran aplicar por residencia. La administración del Presidente Trump cambió y puso límite a esa oportunidad. Al mismo tiempo, ciertas partes de los E.E.U.U. donde simplemente teniendo TPS otorga la oportunidad de aplicar por residencia si tiene un familiar inmediato que es ciudadano que someta petición.


Lee la nota completa en:  www.raicestexas.org



Tuesday, August 11, 2020

FABULA DE LAS AGUILAS


SANTO DOMINGO. Circula en la red, y se menciona en presentaciones de powerpoint en cursos de toda índole, una "metamorfosis" espectacular que ocurre en el "águila", ave singular que dura 70 años y al llegar a los 40 toma una decisión dramática. Como sus uñas se han vuelto curvas y flexibles (lo que le impide atrapar sus presas); su pico ha crecido tanto que, "alargado y puntiagudo", se curva contra su pecho y para colmo de males sus alas, envejecidas y pesadas por las gruesas plumas, le dificultan volar, sólo tiene dos opciones (alternativas, se lee incorrectamente en el original): enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días o morir. Pero este primer párrafo no agota la provisión de tonterías que acompañan esta historia demencial.

Abrumada por las vicisitudes, el "águila" vuela a lo más alto de una montaña y se refugia en un risco que tenga una pared. Una vez allí, en un ritual macabro, golpea su pico contra la pared hasta que logra arrancárselo. Pero ahí no termina la autoflagelación. Luego de esperar a que le crezca un nuevo pico (no dice en qué tiempo), procede a arrancar, con la pericia de un torturador experto, sus viejas garras deformes.
En una tercera etapa, cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, procede a arrancar sus inexplicablemente viejas (las aves mudan su plumaje de manera gradual cada año) y pesadas plumas.

A los 5 meses, completado este proceso de desmembramiento sucesivo, el "águila", como ave Fénix de la mutilación, inicia, victoriosa, su famoso (¿para quién?) "vuelo de renovación", lo que hará posible que dure 30 años más. Al final se recomienda a los Homo sapiens que hagan como el águila y luego de encuevarse por un tiempo, e iniciar un proceso de renovación que les permita liberarse de las ataduras del pasado, reanuden su vuelo victorioso. No sé por dónde empezar a desmontar esta fábula absurda.

Comencemos por "el águila". No se puede hablar como si se tratara de una sola especie. La familia a la que pertenecen las águilas (Accipitridae) es la más numerosa entre las rapaces diurnas con más de 233 especies. Es un error común. Con frecuencia alguien me pregunta "¿Es verdad que el mono es el único animal que miente?" Aclaro de inmediato que existen muchos géneros y muchas especies de mono, y pregunto a cuál de ellas se refiere. Curiosamente, los promotores de la fábula, que la difunden en sus cursos y talleres, se mantienen hablando del "águila", a pesar de que en sus presentaciones muestran fotos de varias especies de esta familia, desde el águila imperial europea (Aquila heliaca) hasta el águila calva norteamericana (Haliaeetus leucocephalus), una discreta águila pescadora que nada tiene de imperial y jamás caza presas que pasen de 4 libras, aunque haya sido escogida como símbolo por el país más poderoso de la tierra. Por otra parte, el pico de las aves se regenera y se desgasta continuamente, lo que hace imposible (al menos en el ambiente natural) que crezca en las proporciones que se reportan en esta fábula.

No queda claro si lo que el ave se arranca es el pico completo o la parte exterior. Dada la anatomía de las aves, sería imposible arrancar el pico entero con simples golpes en la pared. Otro tanto podría decirse de la extirpación de las garras. Es difícil creer que un animal debilitado por el hambre y el frío sobreviva a esa cirugía múltiple. En lo que se refiere a la muda del plumaje, casi siempre es anual y se produce poco a poco, con la excepción de algunos miembros de la familia Ramphastidae (Tucanes), Rallidae (gallaretas), Alcidae (parecidas a los pingüinos) y algunos patos que pierden las plumas del vuelo, por lo que tienen que quedarse un tiempo en tierra, pero sin dejar de comer.

 En las aves de rapiña, contrariamente a lo que pretende esta descabellada historia, como su alimentación depende totalmente del vuelo, no se desprenden de una pluma de vuelo hasta que la contigua ha crecido completamente, no perdiendo nunca su capacidad de cazar. Algunas lo hacen tan paulatinamente que la muda es continua pero poco intensa. Por ejemplo, en el águila real (Aquila chrysaetos), la muda completa de las plumas del vuelo dura dos años. Es obvio que la naturaleza ha encontrado formas más sencillas, eficientes y seguras para resolver los problemas de la muda en las rapaces, que las soluciones fantasmagóricas que se proponen en esta fábula.

 Tomado de Diariolibre.com

Sunday, July 19, 2020

LOS TITULOS - ASUNTOS DE COMPLEJO



Asuntos de Complejos
Martes 20 de Marzo, 2007

Por Andrés Abreu - Grand Rapids, Michigan
Publicado el martes, 20 de marzo de 2007  -Diario Horizonte


Cuando necesitas decir tu título para decir tu nombre es porque consideras que ni tu nombre ni tu persona valen lo suficiente. Lo cual es un error, pues toda persona es importante aún sea un pordiosero, porque tal vez de éste puedas aprender lo que no debes hacer con tu vida.

El dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo Molina se hacía presentar en los eventos con decenas de títulos que iban desde “Presidente de la República”, “Benefactor de la patria nueva”, “Generalísimo…”

Luego, como sentía entre esos adjetivos la carencia de lo académico, se hizo otorgar el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, momento desde el cual, después de ser anunciados todos los altisonantes ‘méritos” patrióticos acompañaba su nombre con: “generalísimo Doctor… Rafael Leonidas Trujillo.

Una de las cosas que rememoran el subdesarrollo de América Latina es el uso de los títulos académicos para denostar una posición social. Frases comunes son: “Licenciado Fulano del tal” ; “Ya hablé con el licenciado” “El licenciado me dijo…”.

A Juan Bosch, el escritor y político dominicano, la gente del pueblo lo llamaba Profesor por la influencia didáctica de sus discursos y su forma de conversar enseñando. Muchos periodistas llegaron a llamarle Doctor Bosch, lo cual él siempre corrigió: “Gracias por el título, pero no soy doctor”. Una vez le pidió a los miembros de su partido que por favor dejaran de llamarle profesor y que cuando se refirieran a él dijeran sólo: “compañero Juan Bosch.

Cuando fue Presidente de la República estableció que se le llamara ciudadano Presidente, para que los dominicanos comprendieran que el Presidente no era otra cosa que un ciudadano más que ocupa el puesto público de Jefe de Estado.

Una de las cosas que más admiro de la cultura europea y norteamericana es la sencillez. Los funcionarios norteamericanos no andan con escoltas ni chofer, como muchos de los países del tercer mundo, y nunca usan sus títulos para presentarse ante nadie. Nadie ha visto a un profesional norteamericano presentarse a sí mismo más que con su nombre, aunque los demás se refieran a él como Doctor.

El título de una persona se usa como deben usarse todos en la vida: cuando es necesario. Y lo es cuando un intelectual va a ofrecer una conferencia sobre un tema específico y hay que darle a conocer al público que la persona está académicamente autorizada para abordar el tema.

El título de Doctor en nombre de una persona para uso común se reserva a los médicos, y es una tradición que viene del respeto que se tiene a una carrera cuya finalidad es salvar vidas.

En lo personal, cuando escucho a una persona presentarse ante otra en un ambiente no académico como doctor o licenciado, advierto que estoy en presencia de un montón de complejos y baja estima, de un ejemplar de energúmeno de galería que en cualquier grupo o relación no juega otro papel que el de problema, porque no es una persona que actúa en función de lo práctico y cotidiano, sino de lo que necesita para hacerse destacar.

De este tipo de individuo salen las lacras sociales que destruyen los sueños de los pueblos y las comunidades y hacen la vida imposible al vecindario. De esta clase de individuos salen los criminales, capos de la droga, los mafiosos y políticos corruptos, y cuando llegan muy lejos, los tiranos.

Los seres humanos valemos por lo que somos en relación con los demás y nosotros mismos. El amor de un hijo vale meas que millones de aplausos, el abrazo de un amigo más que cien mil homenajes, y nuestra capacidad de ser útil a los demás no se compara con ningún rango.

Cuando alguien utiliza un título para presentarse, sin darse cuenta, rompe la armonía del encuentro y se coloca a si mismo en esa lista que reservamos para los desagradables.

Pienso que nada demuestra más la ignorancia que exhibir el conocimiento, como no hay mayor carencia que la tenencia que se exhibe.

En las sociedades capitalistas, especialmente las subdesarrolladas, existe una clase social equivalente a la clase media de los países desarrollados, que actúa sensiblemente afectada por el afán de escalar socialmente en un medio hostil y en condiciones de desventajas. A esa clase el filósofo Carlos Marx llamó “Pequeña Burguesía” y la definía como una clase que aspira e imita a llevar una vida burguesa sin estar en condiciones de sobrellevarla y que busca por cualquier medio trepar hasta sus alturas. Esa clase es la que recurre al enriquecimiento ilícito, a la política y a la “serruchadera” de palo en los puestos de trabajo para alcanzar las posiciones para las cuales no es apto.

Es la clase capaz de grandes cosas, pero también la protagonista de las grandes desgracias. Es el nido de donde salieron los grandes traidores de las causas de América Latina y una de las mayores calamidades del continente. Es la que reclama un título para sentirse importante.